Cada tarde, al terminar una etapa del Tour de Francia, las cámaras de televisión muestran una escena que se ha vuelto habitual. Apenas cruzan la meta, los ciclistas reciben una botella con un líquido rojo oscuro que beben casi de inmediato.
No es un refresco ni una bebida energética convencional. En la mayoría de los equipos se trata de jugo concentrado de cereza ácida, conocido internacionalmente como Tart Cherry Juice, una bebida que se ha convertido en parte esencial de los protocolos de recuperación de las grandes escuadras del ciclismo mundial.
Equipos como UAE Team Emirates, Visma-Lease a Bike, EF Education-EasyPost, Soudal Quick-Step y Movistar lo utilizan de manera rutinaria al finalizar las etapas más exigentes.
¿POR QUÉ ES ROJO?
El color proviene de las cerezas Montmorency, una variedad con alta concentración de antocianinas, pigmentos naturales con gran capacidad antioxidante y antiinflamatoria.
Durante una etapa del Tour, un corredor puede gastar entre cinco mil y siete mil calorías, sufrir un importante daño muscular y generar una enorme cantidad de radicales libres. El jugo ayuda a disminuir la inflamación, reducir el dolor muscular y acelerar la recuperación para el siguiente día de competencia.
Además contiene carbohidratos que ayudan a reponer parte de la energía gastada y pequeñas cantidades de melatonina natural, que favorece un mejor descanso nocturno.
NO ES EL MISMO JUGO DEL SUPERMERCADO
Los productos utilizados por los equipos profesionales son concentrados desarrollados para deportistas. Muchos contienen dosis estandarizadas de polifenoles, antocianinas y carbohidratos, por lo que su composición es mucho más precisa que la de un jugo comercial.
En algunos casos incluso vienen en pequeños shots para facilitar su consumo inmediatamente después de la meta.
LAS MARCAS MÁS UTILIZADAS
Entre las marcas más conocidas se encuentran:
Amacx Cherry Juice, utilizada por Visma-Lease a Bike.
Enervit Magic Cherry, patrocinador nutricional del UAE Team Emirates.
Cherryaid.
Cherry Active.
226ERS Tart Cherry.
En el caso del jugo de betabel para mejorar el rendimiento antes del esfuerzo destaca Beet It Sport, ampliamente utilizado por deportistas de alto nivel gracias a su elevado contenido de nitratos.
¿CUÁNTO CUESTAN?
Estos productos no son económicos.
Un paquete de Amacx Cherry Juice ronda el equivalente a mil 400 pesos mexicanos.
Los concentrados de cereza Cheribundi pueden encontrarse alrededor de dos mil pesos en plataformas de venta por internet.
Los shots de Beet It Sport suelen venderse entre mil 500 y mil 700 pesos por presentación múltiple.
Naturalmente los precios cambian según el país, el distribuidor y el número de envases incluidos.
¿SE CONSIGUEN EN MÉXICO?
Sí. La mayoría puede adquirirse mediante tiendas especializadas en nutrición deportiva o plataformas de comercio electrónico con envío a México.
También existen suplementos de betabel en polvo y concentrados de cereza disponibles para el mercado nacional.
¿SE PUEDEN SUSTITUIR?
La respuesta es sí, aunque con algunas diferencias.
En México existen alternativas mucho más económicas que pueden aportar parte de los beneficios.
Un jugo 100 por ciento de betabel fresco contiene nitratos naturales que favorecen la circulación y el transporte de oxígeno, aunque suele utilizarse antes del ejercicio y no como bebida principal de recuperación.
También pueden emplearse jugos de cereza, granada o frutos rojos sin azúcar añadida, ya que aportan antioxidantes similares, aunque en menor concentración que los productos utilizados por los equipos del Tour.
Otra alternativa consiste en preparar un licuado de betabel, cereza, frutos rojos y un poco de proteína de suero para obtener una bebida de recuperación bastante completa.
LOS MÁRGENES DE GANANCIA
En el ciclismo profesional cualquier detalle cuenta.
Un jugo que ayude a recuperar apenas uno o dos por ciento más rápido puede representar la diferencia entre ganar o perder una etapa de alta montaña al día siguiente.
Por ello los equipos invierten miles de euros en nutricionistas, laboratorios y suplementos especializados.
El famoso «jugo rojo» no hace milagros, pero sí forma parte de una estrategia científica de recuperación que permite a los mejores ciclistas del mundo mantener un rendimiento extraordinario durante tres semanas consecutivas de competencia.







