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martes 18 agosto 2026

¿POR QUÉ EXISTEN LOS PUERTOS DE PRIMERA, SEGUNDA, TERCERA Y CUARTA CATEGORÍA EN EL TOUR DE FRANCIA?

julio 22, 2026
Para millones de aficionados al ciclismo, escuchar que un corredor afrontará un puerto de “categoría especial” o una subida de “primera categoría” es parte del lenguaje cotidiano del Tour de Francia. Sin embargo, pocos conocen el origen de esta clasificación, que nació hace más de un siglo y evolucionó hasta convertirse en uno de los elementos estratégicos más importantes de la carrera.
Cuando el Tour de Francia comenzó en 1903, no existía una clasificación oficial de las montañas. Las carreteras eran rudimentarias y el simple hecho de cruzar los Alpes o los Pirineos representaba una auténtica aventura. Los organizadores solo describían las subidas más difíciles, pero no las clasificaban.
Fue hasta la década de 1930 cuando la organización comprendió que era necesario diferenciar el nivel de dificultad de cada ascenso. El crecimiento del ciclismo, la aparición de grandes escaladores y el interés del público impulsaron la creación de un sistema que permitiera valorar objetivamente las montañas.
El origen de las categorías
La clasificación comenzó de forma sencilla. Los organizadores evaluaban las montañas considerando principalmente tres factores:
* Longitud del ascenso.
* Pendiente promedio.
* Ubicación dentro de la etapa.
Con el paso de los años se añadieron otros elementos, como la altitud alcanzada, el desnivel acumulado y el desgaste previo de los corredores.
Así nacieron las categorías de cuarta, tercera, segunda y primera, donde la cuarta representa las subidas menos exigentes y la primera las más duras.
La aparición de la Categoría Especial
En la década de los años setenta aparecieron ascensos tan imponentes que ya no podían compararse con los puertos de primera categoría. Fue entonces cuando nació la denominada Hors Catégorie (HC), expresión francesa que significa literalmente “fuera de categoría”.
El término se utilizó originalmente para describir carreteras tan difíciles que estaban “fuera de cualquier clasificación”. Hoy identifica a gigantes del ciclismo como el Col du Tourmalet, Alpe d’Huez, Col du Galibier, Col d’Izoard, Col de la Loze y el Mont Ventoux.
Estas montañas suelen superar los 15 kilómetros de ascenso continuo, con pendientes cercanas o superiores al ocho por ciento y, en muchos casos, altitudes superiores a los 2,000 metros sobre el nivel del mar.
¿Cómo decide el Tour la categoría de una montaña?
Aunque no existe una fórmula matemática pública, los organizadores analizan varios criterios:
* Longitud del puerto.
* Pendiente media.
* Rampas máximas.
* Altitud.
* Desnivel acumulado.
* Distancia restante hasta la meta.
* Dureza de toda la etapa.
Por ello, una misma montaña puede cambiar de categoría dependiendo del lado por el que se ascienda o del momento de la carrera en que aparezca.
Más que una clasificación
Las categorías también determinan la cantidad de puntos que reciben los ciclistas en la clasificación del Gran Premio de la Montaña, cuyo líder porta el emblemático maillot blanco con lunares rojos.
Mientras mayor sea la categoría del puerto, mayor es la recompensa para los primeros corredores en coronarlo, incentivando los ataques de los especialistas en escalada.
Un sistema que marcó la historia
La clasificación de las montañas ha dado identidad al Tour de Francia y ha contribuido a forjar la leyenda de grandes escaladores como Federico Bahamontes, Lucien Van Impe, Richard Virenque, Marco Pantani, Rafał Majka y Tadej Pogačar.
Cada verano, cuando el pelotón se enfrenta a un puerto de primera categoría o a una temida Hors Catégorie, no solo está escalando una montaña: está escribiendo un nuevo capítulo de una tradición centenaria que distingue al Tour de Francia como la carrera ciclista más exigente y prestigiosa del mundo.
DATO CURIOSO
Existe una popular leyenda que afirma que las categorías de los puertos nacieron porque los automóviles de principios del siglo XX debían subir las montañas en primera, segunda, tercera o cuarta velocidad, y de ahí surgieron las denominaciones de cada ascenso. Aunque esta historia se ha transmitido durante décadas entre aficionados al ciclismo, no existe evidencia histórica que demuestre que ese haya sido el origen oficial de la clasificación. Los historiadores coinciden en que las categorías fueron establecidas por los organizadores del Tour de Francia para medir la dificultad de cada puerto, tomando en cuenta factores como su longitud, pendiente, desnivel y ubicación dentro de la etapa.