En estos momentos, en Lausanne, Suiza, duermen las gladiadoras del ciclismo mundial. Cuando apenas amanezca en México, comenzará una nueva edición del Tour de Francia Femenil, una carrera que promete emociones desde la primera etapa y que marcará un momento histórico para el ciclismo mexicano.
La ciudad olímpica vive un ambiente de máxima expectación con el Village Départ completamente instalado junto al Lago Lemán, donde equipos, medios de comunicación y miles de aficionados esperan la presentación oficial de las corredoras y el banderazo de salida de la competencia.
Lausanne será por primera vez sede del arranque del Tour de Francia Femenil, convirtiéndose en apenas el segundo Grand Départ celebrado fuera de territorio francés desde el relanzamiento de la prueba en 2022. La etapa inaugural, de 137 kilómetros, presenta un recorrido más exigente de lo que parece, con varios ascensos que podrían provocar las primeras diferencias entre las favoritas y definir a la primera portadora del maillot amarillo.
Para México, todas las miradas estarán puestas en Romina Hinojosa, quien hará historia al tomar la salida con el Lotto-Intermarché y convertirse en una de las protagonistas de un momento sin precedentes para el ciclismo nacional.
Entre las principales candidatas al triunfo también destaca la suiza Marlen Reusser, que competirá prácticamente en casa y contará con el respaldo de miles de aficionados, además de Demi Vollering, una de las grandes favoritas para disputar la clasificación general.
Fuera de la competencia, los equipos mantienen especial atención en las altas temperaturas previstas para los próximos días, por lo que la hidratación y la recuperación serán factores determinantes. Al mismo tiempo, la organización sigue de cerca la evolución de los incendios forestales en el sur de Francia, una situación que podría obligar a realizar ajustes en la etapa del Mont Ventoux si las condiciones de seguridad lo requieren.
Con nueve etapas, un recorrido de 1,175 kilómetros y cerca de 18,800 metros de desnivel acumulado, la edición 2026 se perfila como la más exigente desde el renacimiento del Tour de Francia Femenil. Todo está listo para que, mientras México aún duerme, las mejores ciclistas del mundo inicien la lucha por conquistar el maillot amarillo.







