En medio de una de las escenas más insólitas de la Vuelta a España 2026, un hotel de montaña se convirtió este lunes en refugio improvisado para varios ciclistas sorprendidos por una violenta tormenta de granizo que obligó a suspender y posteriormente cancelar la tercera etapa de la carrera.
Se trata de Les Sorbiers, un Village Club de IGESA situado en La Cabanasse, a las puertas de Mont-Louis, en los Pirineos Orientales franceses. El establecimiento, ubicado a unos mil 500 metros de altitud y frente al macizo del Cambre d’Aze, recibió a corredores que buscaban protegerse del intenso granizo y la lluvia que azotaron el pelotón en el ascenso hacia Mont-Louis. La escena quedó registrada con los ciclistas reunidos en el interior del hotel, algunos todavía con la ropa de competencia, mientras esperaban a que pasara el temporal.
Pero Les Sorbiers no es un hotel cualquiera. Su historia se remonta a 1924, cuando fue construido como sanatorio de montaña. El complejo fue ampliado posteriormente en 1963, 1968 y 1971. En 1974 fue adquirido por el Ministerio de Defensa francés y, desde 1978, quedó bajo la gestión de IGESA, organismo encargado de la gestión social de las Fuerzas Armadas.
Con el paso de los años, el antiguo sanatorio se transformó en un complejo vacacional destinado principalmente a familias, grupos y actividades deportivas. Actualmente dispone de 56 habitaciones, con capacidad para hasta 197 personas, restaurante con terraza panorámica, bar, gimnasio, instalaciones deportivas, club infantil y un espacio específico para bicicletas. IGESA lo promociona además como destino de acogida para ciclistas y actividades de montaña.
Su ubicación le da un valor especial. Les Sorbiers se encuentra en el entorno histórico de Mont-Louis, una ciudad fortificada por Vauban e integrada en el conjunto reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial. El complejo se levanta en una zona donde confluyen los valles del Aude, el Têt y el Sègre, un territorio marcado por la montaña, el deporte y las grandes rutas ciclistas de los Pirineos.
Ahora, sin embargo, Les Sorbiers tendrá una historia mucho más reciente que contar. Durante unos minutos dejó de ser simplemente un alojamiento de montaña para convertirse en refugio de los protagonistas de la Vuelta. Mientras el granizo golpeaba las carreteras y obligaba a detener la carrera, sus corredores encontraron bajo aquel techo la protección que la montaña les negó.
La tercera etapa terminó sin vencedor y no contará para la clasificación general. Pero las imágenes de los ciclistas refugiados en Les Sorbiers ya forman parte de una de las jornadas más extrañas y dramáticas de la Vuelta a España 2026.







