La imagen de los corredores levantando los brazos en los Campos Elíseos es apenas el final de una historia. Cuando termina el Tour de Francia comienza otra carrera: la de recuperar el cuerpo y la mente después de tres semanas al límite.
Apenas concluye la premiación, los ciclistas regresan al hotel para una última cena con sus compañeros y el personal del equipo. Es un momento de celebración, abrazos y fotografías, pero también de despedidas, pues muchos integrantes del staff vuelven de inmediato a sus países.
Al día siguiente, la mayoría abandona Francia en vuelos privados o comerciales rumbo a sus hogares. Los líderes suelen atender compromisos con patrocinadores, entrevistas y sesiones fotográficas antes de poder descansar.
En el aspecto físico, los médicos recomiendan entre cinco y diez días prácticamente sin bicicleta. Algunos ni siquiera entrenan durante la primera semana. Prefieren caminar, nadar o simplemente convivir con sus familias para recuperarse del enorme desgaste de recorrer más de 3,000 kilómetros.
También es tiempo de recuperar peso. Muchos corredores terminan el Tour con entre tres y cinco kilogramos menos de los que tenían al inicio, por lo que los nutricionistas flexibilizan la dieta durante algunos días.
No todos pueden desconectarse. Quienes disputarán la Vuelta a España, como Tadej Pogačar, apenas disfrutan unos días de descanso antes de volver a concentrarse con sus equipos y comenzar otro bloque de preparación.
Isaac del Toro, tras convertirse en una de las grandes revelaciones del Tour y subir al podio final, seguramente tendrá algunos compromisos con UAE Team Emirates-XRG y patrocinadores antes de definir su siguiente calendario, aunque hasta ahora el equipo no ha informado oficialmente cuál será su siguiente carrera.







