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martes 06 octubre 2026

ESPECTACULAR ACTUACIÓN DE SAID CISNEROS Y JOSÉ JUAN PRIETO EN TOUR DE L’AVENIR

agosto 23, 2026

La verdadera dimensión de una hazaña. El ciclismo se mide no solamente con el cronómetro, sino con el valor para atacar, con la capacidad para sufrir y con la decisión de llevar los colores de México hasta el límite.

Este sábado fue uno de esos días para Said Cisneros y José Juan Prieto en el Tour de l’Avenir.

La tercera etapa, entre Vierzon y Saint-Vallier, fue una auténtica prueba de resistencia. Más de 230 kilómetros, casi cinco horas sobre la bicicleta y una velocidad promedio superior a los 46 kilómetros por hora. Una jornada larguísima, rápida y desgastante, en la que las piernas comenzaron a pagar el esfuerzo acumulado de los días anteriores.

Y ahí aparecieron los mexicanos.

Said Cisneros decidió no esperar. El joven mexicano se lanzó al ataque y se metió en una fuga junto al danés Magnus Carstensen. Durante buena parte del tramo final, ambos desafiaron al pelotón y se negaron a aceptar que la etapa estaba destinada a resolverse en un sprint.

A tres kilómetros de la meta todavía tenían 25 segundos de ventaja.

Veinticinco segundos que parecían pequeños frente a un pelotón lanzado a toda velocidad, pero que representaban una enorme demostración de coraje. Cisneros estaba ahí, pedaleando al límite, sosteniendo una fuga que podía convertirse en una de las grandes sorpresas de la jornada.

El pelotón finalmente se les vino encima.

Los alcanzó cuando faltaban apenas unos 200 metros para la meta.

Así de cruel puede ser el ciclismo. Después de más de 230 kilómetros, después de horas de esfuerzo, después de haber dejado todo en la carretera, la recompensa podía desaparecer en cuestión de segundos.

Pero la fuga de Said Cisneros no fue derrotada. Fue una declaración.

El mexicano demostró que tiene piernas, carácter y valentía para atacar en una de las carreras más importantes del mundo para los corredores menores de 23 años. Se atrevió cuando otros esperaban. Arriesgó cuando otros conservaban. Y durante los últimos kilómetros obligó a todo un pelotón internacional a trabajar para alcanzarlo.

Mientras tanto, José Juan Prieto escribió otra página importante.

El mexicano volvió a meterse entre los protagonistas y terminó octavo de la etapa, en el mismo tiempo que el ganador Davide Stella. Después de haber sido noveno en la segunda jornada, Prieto confirmó que no se trata de una aparición pasajera.

Dos días consecutivos dentro de los diez mejores.

Dos demostraciones de consistencia en una carrera en la que están reunidos algunos de los mejores jóvenes ciclistas del mundo.

Prieto, campeón panamericano Sub 23, está mostrando en Francia que su título continental no fue casualidad. Su actuación en el Tour de l’Avenir confirma que tiene la capacidad para competir al lado de corredores que representan a algunas de las estructuras más poderosas del ciclismo internacional.

Y junto a él, Said Cisneros está escribiendo su propia historia.

Uno desde la regularidad y la llegada entre los mejores. El otro desde la valentía de atacar y desafiar al pelotón.

Dos mexicanos. Dos estilos. Una misma bandera.

El resultado de esta tercera etapa debe mirarse más allá de la clasificación. Porque mientras Davide Stella celebraba la victoria, los mexicanos también habían ganado algo mucho más importante: respeto.

Said Cisneros hizo que el pelotón entero tuviera que perseguirlo cuando las piernas ya no respondían. José Juan Prieto cruzó la meta entre los ocho mejores después de una jornada brutal.

Y ambos lo hicieron lejos de casa, frente a las grandes potencias del ciclismo mundial, llevando en el pecho los colores de México.

El Tour de l’Avenir apenas comienza a entrar en su verdadera dimensión. Las montañas todavía esperan. Las piernas tendrán que soportar jornadas todavía más duras y los favoritos comenzarán a mostrar sus verdaderas cartas.

Pero después de esta tercera etapa hay algo que ya quedó demostrado.

México tiene corredores que no tienen miedo de pelear.

Tiene jóvenes que saben sufrir.

Tiene ciclistas capaces de atacar cuando la carretera se pone difícil.

Y tiene en Said Cisneros y José Juan Prieto a dos hombres dispuestos a dejar hasta la última gota de esfuerzo sobre el asfalto.

La bandera mexicana ya está ondeando en Francia.

Y estos dos ciclistas se están encargando de que el mundo del ciclismo vuelva a mirar hacia México.